Desde el 23 de junio ha pasado un mes y medio, un punto al que en medio del curso parecía imposible llegar. La sensación de no tener ninguna obligación, nada que hacer y no saber en qué día vives son las que más se llevan repitiendo estos días.

Desconectar no desconecto, ahora creo que incluso menos. Me dicen que lo haga, yo me niego, si estoy en la calle no puedo evitar mirar en el iPhone alguna actualización o twittear lo que sea. Cuando estoy en el jardín leyendo un libro o me levanto a mirar lo que sea cada media hora o tengo el teléfono al lado porque estoy escuchando música y sirve para mirar algo. Porque recuerdo esa frase que decía de pequeña: "Si me fuese a una isla desierta me llevaría el ordenador, es mi juguete favorito" ¿Desde tan pequeña? Y pensar que antes no usaba Tuenti, Twitter, Gmail, Google Reader, Facebook... ¿cómo no me aburría?

Esa frase la diría ahora, creo que sería más entendible, me considero nativa digital como muchas otras personas que he ido conociendo sobre todo en este último año. Este término 'se lleva' en Internet y, por suerte, cada vez más fuera de este lugar, se lee en revistas, blogs, se escucha en podcasts y radio, se ve en vídeos o documentales... Pero fuera de esta generación de la que formamos parte, nos miran con cara rara.

Hablar con amigos de Tuenti es un tema de conversación habitual: -Te etiqueté ahí, ví esa foto tuya, me agregó tal persona, te comentó ese y yo le respondí a continuación...-

De Facebook no tanto, personalmente creo que está enfocado a personas algo mayores. Gran parte de mi familia está en Facebook, no en Tuenti, pero estoy metida en FB porque es internacional, y para establecer relaciones con personas fuera de España pienso que es de las mejores herramientas. Aunque sí, hay amigos que tienen Facebook también por temas de intercambios y similares con otros colegios y están metidos. Ciertas aplicaciones que se usan y la posibilidad de publicarlo crea a veces alguna que otra conversación con ellos que después genera charlas fuera de la pantalla.

Twitter o similares, esas redes sociales de microblogging, no puedo hablar tranquilamente de ellas con amigos, no lo conocen para nada. Igual un grupo, pero muy reducido se salva porque les dije que se metiesen, que vale la pena pero son cuatro gatos.

Gmail, correo, no tiene mucho misterio pero tampoco lo usan muchos amigos que estén fuera del entorno habitual de Internet. Sus cuentas son la mayoría de Hotmail, el msn de toda la vida que te haces a los ocho años y que tienes gente agregada que cambia de cuenta como de camiseta. Agregaste a todos los de tu curso, ahora sólo hablas con los que más te interesan. Aún sigo agregando gente y hablando con ella, pero más relajadamente y no hago eso de preguntarle a alguien si tiene el msn de alguno y agregarlo aunque me caiga mal simplemente por acumular contactos y creerme más popular por tener miles de personas con las que apenas hablo. Hotmail, esos buzones de correo en el que todavía te llegan mails diciendo que lo pases a nosecuantas personas porque si no vas a tener mala suerte durante diez años.

Google Reader, archivador de blogs que leer. Se lo recomendaría a muchos que visitan páginas sin parar día a día, tecleando la url o buscándola en google porque no se acuerdan de cómo es. No saben que esto (Google reader, Bloglines...)  existe. Si comento algo también me miran con cara rara porque no entienden cómo puedo haber visto una noticia y no acordarme de dónde lo he visto.

Otra pestaña que suelo tener, pero en mi caso pocas veces abierta es la de este blog, escribir escribo cada x tiempo, me gustaría hacerlo como costumbre cada día pero tampoco se me ocurren tantas cosas que contar. Tener un blog, significa tener la responsabilidad suficiente para saber que lo mejor es mantenerlo, comprometerse a escribir y si se puede, sacar provecho de ello. Amigos creo que sólo tengo dos o tres que tengan un blog 'serio' aunque sé que ellos aparte de ser mayores que yo, tienen más conocimiento de todo esto. Y por suerte familiares, dos ^^. Empujo a gente de confianza cuando hablo o estoy con ellos a hacerse un blog, son grandes personas que tienen mucho que compartir y les doy siempre argumentos para que les apetezca hacérselo y que no se arrepientan de ello. Que luego me hagan más o menos caso, es asunto suyo.

Sin duda, estas son las cinco pestañas que tengo siempre abiertas en el navegador por defecto. Aparte de la lista de contactos de Adium al lado, el iTunes a veces abierto con música sonando, Vista Previa para hacer alguna captura de pantalla que resulta útil y a veces Skype, aunque apenas lo use.

El verano da para hacer muchas cosas, sin duda en el ordenador paso demasiadas horas pero tengo de todo y me enfado muchas veces cuando no entienden por qué paso tanto tiempo conectada, sentada en la silla delante del ordenador sin moverme salvo teclear y mover el ratón. Salir es genial, lo hago, quedar con amigos también, hablar horas por teléfono, disfrutar de mi familia, viajar y hacer fotos, leer algún libro... El último punto, admito que libros, refiriéndome a páginas de papel con tapas duras y muy de vez en cuando alguna pequeña ilustración dependiendo del libro, leer sujetando un libro con las dos manos, no leo mucho. En verano de vez en cuando me sumerjo en una interesante lectura y durante el curso cada noche me gusta leer un poco antes de dormir, aunque pocas veces lo haga.

Espero que en unos años, estas cinco pestañas que tengo siempre abiertas, las tenga cualquier otro amigo también. También espero ir añadiendo con el paso del tiempo, más pestañas que considerar imprescindibles para las horas que voy a pasar conectada ese día. Lo dudo porque no todos tienen los mismos conocimientos de Internet y su mundo. No es nada raro, no es ser un friki por conocer este estilo de vida, es ser nativo digital ;-)