Nunca pongo su nombre cuando hablo de ella en posts anteriores, ella es la chica de clase con la que he compartido tantos momentos. A partir de ahora cuando escriba supongo que ya diré quien es =)
Porque un ¿diez? de septiembre empezó todo. Me senté en la última fila de la clase, pegada a la puerta y no se escuchaba casi nada de lo que decía el profesor. No había nada mejor que hacer que saludar a una chica que se sentó delante mía. No me imaginaba para nada que a final de curso la tendría tanto cariño como la tengo ahora y que sería capaz de hacerla tan feliz como dice que la hago hablando con ella y estando ahí siempre para poder confiar.
El caso es que empezando a hablar y a hablar (cosa que los primeros días parecía que me daba miedo porque no sacábamos tema ninguna de las dos y nos daba corte quedar mal) descubrimos que teníamos muchas cosas en común y otras tantas en las que éramos y seguiremos siendo opuestas. Dicen que los polos opuestos se atraen, quizás por eso ahora estamos tan unidas. Por cada uno de esos piques y enfados, lo siento mucho, porque hacia finales te hice llorar tras una discusión que pensé que no acabaría nunca por teléfono (encima por teléfono, que no te podía ni ver y seguro que te morías de ganas por darme un tortazo), también recuerdo que te hice llorar en clase mientras me escribías una contestación a una de las míticas cartas... Este año espero que malos momentos haya los menos posibles...
Lo cierto es que hemos discutido muchas veces en los patios (y tantas, creo que en donde más, por los temas de conversación de vez en cuando tan variados que teníamos (ironicamente hablando) ) en clase, en aerobic por el camino al club, en los vestuarios por tardar mil horas en cambiarnos intentando que no nos pillara la profesora que se pasea por allí echándonos gloss, peinándonos, llevando calcetines de colegio en vez de los de deporte... He de decir que alguna vez no me he quitado los leotardos y no me han pillado mientras que a ti si y hemos acabado legando tarde a clase por que la profesora se empeñaba en que te los quitaras. Desde entonces por el miedo, me los quito siempre, además como amiga, te recomiendo que te los quites siempre en deporte, se pasa un calor innecesario y además son incómodos.
Que sí que vale, como todas las amigas, se discute de vez en cuando pero para nada olvidaré los buenos momentos contigo, que son los que de verdad importan, esas risas de los patios por mil razones, esos motes que cada día me ponías uno. Creo que poca gente ha conseguido ponerme tantos motes en un año. Casi todos tienen significados malévolos, oscuros, pero sin duda las risas y la historia que cada uno tiene detrás no lo cambiaba por nada....
Hacia finales de curso decidí dejar de dar la lata en clase al hablar y me dio por empezar a escribir otra vez, pero esta vez por notitas pero en su defecto, folios para ahorrar papel y además al ser más grandes son más legibles que las chuletas, más monas porque siempre escribo en colores mientras que tu en azul o negro (es fácil reconocer quien es quien sin tener que fijarse en la caligrafía, por cierto, no me gusta mucho mi letra, espero que este año cambie un poco). Cartas que tengo guardadas en un sobre y ese sobre lo guardaré con cuidado para conseguir recopilar cartas y cartas este curso, tener un millón y poderlas leer todas al final... Tengo muchas ganas de hacer eso, nos prometimos que cuando nos graduemos en bachillerato quedaremos para leerlas todas y si no de castigo nos pondríamos unas mechas rubias. Oh no, más te vale quedar conmigo en 2º de bachillerato, no me pienso ver rubia, no quiero ni una mecha... NI UNA!! A no ser que sea natural, pero las menos posibles que luego me dicen que soy rubia tonta y ya no será sólo mentalmente.
Momentos en el comedor, comiendo, claro está o más bien viendo como como por la lentitud que llevo. Os advierto que no eres la única que sufre viéndome comer, hay gente que se desespera, de pequeña me castigaban y me quedaba sola en la cocina terminando de cenar pero de poco me han servido los castigos. Porque este año igual me daré un poco más de prisa tengamos o no ensayos de coro, haga o no frío o calor en el patio, tengamos más o menos ganas de ir al baño... Mmm creo que en este último caso te dejaré que te vayas sin esperarme, ya hablaré con las migas de pan.
Porque son tantos momentos que juntas hemos pasado que aunque te escriba estos sé que me dejo un montón de ellos detrás... La mayoría seguro que se repiten este año y la cantidad de ellos nuevos que haremos, no te quiero ni contar!! Porque te quiero mucho Vera, este año te has comportado como una hermana, he aprendido mucho de mis errores estando contigo porque como te he dicho o he escrito en algún lado tenemos muchos iguales y ha sido como verme en un espejo y saber que algo estaba haciendo mal, espero que te haya pasado algo similar a ti también. No sólo porque he aprendido de mis errores sino por todos y cada uno de los momentos que he pasado a tu lado... Love you so much dear!!


Escribe un comentario