
Al final del post anterior cerraba diciendo:
"Al final no aprobé mates, ni la primera evaluación y la segunda está por ver, estoy pendiente de la recuperación que es después de semana santa y cómo no, vuelvo a estar temblando =S Pero todo es paciencia, esfuerzo y motivación, pensar que puedo hacerlo y no echarlo a perder porque: -Bleh, si ya tengo una suspensa, si suspendo esta ya no tengo nada que hacer, a septiembre y punto. Pasar un horrible verano, pero total, son dos meses y medio de ir a una academia y luego en septiembre hacer el examen. Si no sale, pasar a cuarto con esa suspensa y a correr...- No voy a ser pesimista, pensaré que puedo aprobar y ya está.."
El día anterior del examen me acosté a las dos de la mañana tras haber estado estudiando desde las siete nada más llegar del colegio y haber merendado tranquilamente. "Venga va, que es mañana, yo puedo" Antes de ponerte a estudiar te quedas mirando los ejercicios que te faltan, pintas flores en las hojas en sucio, corazones, estrellas, garabateas, practicas tu firma, esa que te hace tanta ilusión escribir porque llevas poco tiempo con ella y la usas poco..." Diez minutos después dices: "A por ello" Pasan las horas mientras haces ejercicios, cuando miras el reloj y ves que son las once de la noche te agobias pensando que no tienes ni idea, que no te ha servido de nada estudiar tanto, que tienes sueño, mandas un mensaje privado por tuenti a algunos amigos diciendo: "joer............. ¿Conoces la sensación de agobio, estrés, nervios y de saber que no tienes muchas esperanzas por aprobar porque estás desilusionado, desmotivado y sin ganas de nada? así es como me siento, me voy a quedar toda la noche estudiando y si duermo, me despertaré pronto para estudiar más =S me va a dar algo...." Con ese mensaje enviado me fui a dormir, a ver si pegaba ojo...
Me desperté, no quería hacerlo pero no tenía más remedio. Dormí bastante mal y soñé con el examen demasiadas veces, con el ogro profesor y sus gestos de cada día... Me arreglé y llegué a clase. Me senté en mi sitio, esperando a que entrase el profesor, era miércoles tocaba matemáticas a primera hora y el examen sería en esa hora pero el profesor llegaba tarde y le maldecía mientras pasaban los minutos... Llega y te dice que es a última hora del día, por lo tanto estás temblando en todas la clases, ves que pasan las horas y el momento de máxima tensión del día se acerca, haces lo posible para que no llegue, repasas en los recreos, en clase no paras de mover la mano sujetando un bolígrafo que no deja de hacer ruido en clase, te da igual si el resto de compañeros te miran diciendo: -"Esta chica no se está quieta, está atacada"-
Hasta que llega el momento de: -"Separen las mesas, quiero cuatro filas perfectamente hechas, nada en las cajoneras, sólo quiero bolígrafo, típex y calculadoras, todos bien sentados, nada de copiar, dejar copiar, poner el examen a un lado para que se vean las respuestas... El examen lo quiero en el centro de la mesa, si lo echáis hacia un lado y puedo sospechar de que estáis dejando copiar os lo retiro con un cero-"
Ahí, momentos antes de que te entreguen la hoja de ejercicios es cuando piensas, madre mía, ¿dónde estoy? me la estoy jugando, ya tengo una suspensa, otra más y a junio con dos evaluaciones mínimo para recuperar, me va a resultar imposible sacármelo. Lo peor es cuando estás diciendo: "No puedo, no puedo, no puedo" mientras el otro lado de la cabeza te repite "Has estudiado mucho, te acostaste a las dos de la mañana, toda la tarde estudiando, seguro que al menos llegas al 4'5 y te aprueba porque has hecho el cuadernillo de recuperación"
Se reparte el examen, estabas ya algo tranquila, en el momento en que las hojas se posan en tu mesa notas como si se te acelerase la respiración y te calmas diciendo, sólo son unas hojas con ejercicios, los vas a hacer todos. Miras a tu amiga con cara de "Saco un rosco" resoplas, pones caras de horror mientras lees el examen por encima para avisar a tu amiga de cómo es según lo que dice tu cara, y le echas una risa malévola de esas que dicen "No tengo nada que hacer, espero que al menos tu llegues al 4"
"Tenéis una hora y media para realizar el examen, en la hoja aparte hacéis las operaciones necesarias, la otra la quiero en su sitio, repito, nada de echarla hacia un lado para que pueda pensar que estáis dejado copiar, una mirada hacia donde no debéis y os planto un cero. El ogro profesor de matemáticas vendrá en breve para resolver las dudas, mientras tanto id haciendo lo que se os de mejor. Mucha suerte" Si claro, suerte no necesitaba yo, necesitaba un milagro a pesar de que me lo hubiese estado currando días anteriores...
Pasan los minutos, vas con calma haciendo todo lo que sabes, de vez en cuando miras a tu amiga que está en la misma situación que tu, a veces incluso intercambiáis una mirada y sigues haciendo lo que te queda de examen. Pones fórmulas, haces un ejercicio mil veces para asegurarte de que está bien, como eres una torpe y una despistada te fijas más que nunca por los signos positivos o negativos que pones para que el resultado sea correcto.
"Quedan diez minutos" Te das cuenta de que de los 10 ejercicios has hecho 6, si esos que has hecho están mal pero el proceso está bien llegas al 3, alguno debe estar bien si o si, llegaría al 4, si el profesor fuese algo generoso me sacaría un 0'5 de algún lado y tendrías finalmente un 4'5 la nota mínima que deseabas. Lo intentas acabar pero como siempre, nunca lo consigues. Recogen los exámenes y te recorre por el cuerpo una sensación de tranquilidad, piensas que te ha salido bien y te relajas comentado el examen con tus amigas, comprobando resultados con otros compañeros de clase y bien. Ya está. Acabado. No hay nada que hacer. Sólo queda ver la nota y punto.
Llegas a casa, te preguntan que tal, respondes que bien, tampoco quieres amargar la tarde diciendo que ha salido mal aunque en realidad lo que estás pensando es que apruebas. Según como te pilla el momento de estar pesimista u optimista piensas una cosa u otra.
Al cabo de una semana estás en clase de matemáticas, ha pasado una semana, como soy una pesimista ya me hago la idea de que he suspendido. Que apruebo, me monto una fiesta interna, que suspendo, al menos me lo esperaba, ya me he estado haciendo la idea y no es tan de repente. Entra el profesor diciendo: "Tengo las notas del examen, al final de la clase las digo" Pasas la hora diciendo, no quiero saberlo, no quiero saberlo..." Al final de la clase empieza por orden de lista ves aprobados. Dicen el nombre de una compañera, la típica que pasa más tiempo del curso fuera de clase expulsada a estar en clase atendiendo. Siempre hay uno que se está durmiendo, armando jaleo, discutiendo con los profesores, contestando... Vamos, el que se sienta atrás del todo. Esa chica resulta que aprueba, no se lo merece, habrá copiado, tendría una chuleta en el zapato, quien sabe qué ha hecho porque fijo que no tiene ni idea. Te lo has currado más que ella, eso lo sabes fijo, no tocaste el ordenador apenas en esa tarde, ella habría estado conectada hasta las tantas seguro en vez de estar estudiando.
Llega tu turno, eres la sexta de la lista y te dicen que... No has recuperado. Preguntas por la nota, te contestan que un 1'5. Se te cae el mundo, no te lo crees, al menos pensabas llegar al 3'5 como de costumbre pero ni eso. No tienes nada que hacer, ni si quiera te enseñan el examen para verlo. Si no lo veo no lo creo. Sigo sin creerme que haya suspendido también la 2ª evaluación. El profesor no te dice nada, ni te anima siqiera, sigue leyendo notas y como la gente quiere salir a comer se arma jaleo y el profesor se calla diciendo: "Los demás ya os enteraréis en el boletín de notas si habéis recuperado o no, paso de decirlas" Tu amiga que está diez compañeros más atrás en la lista se queda sin saber su nota. Desearías ser ella, estarías más tranquila al menos. Te consuela en la fila diciendo: "Claudia, si te lo esperabas, no te preocupes, ya no hay nada que hacer. Se acabó. Saca la tercera y hablamos..." Vale, me hice la idea pero estaba en las nubes y ahora que me dicen la nota, el suspenso baja del cielo y te lo coloca en la frente de tus amigos como un letrero para que no se te olvide. Ves a tu tutora, le comunicas la noticia. Bien, al menos ella te consuela diciendo, "Bueno, tranquila, queda la tercera, si quieres en los patios te quedas con una compañera para que te explique lo que no entiendas" Es lo que he empezado esta semana. Todos los miércoles de 11:30 a 12:00 estaré con una compañera de cuarto haciendo mates. Qué paciencia tiene...
El miércoles ya nos conocemos y antes de empezar a explicarme algo me dice "¿Tu problema es que no entiendes las mates o que no entiendes al ogro profesor?" Contestas: "Un poco las dos cosas, pero la segunda opción influye demasiado..." Te contesta, no te preocupes, el año que viene la profesora es majísima y explica fenomenal." Eso te anima bastante. Empiezas con ella a resolver dudas y se acaba la media hora. "No te preocupes, te vas a sacar la tercera, si me necesitas más días me lo dices y sin problema te ayudo" Un detalle por su parte.
Al menos me queda la opción de pensar, me queda la tercera todavía. A junio estoy yendo con dos evaluaciones suspensas. A ver qué tal se da esta, pero por lo que llevas tienes un cacao que esperas resolver cuanto antes. Ya te has hecho la idea de profesor en verano y de examinarte de toda la materia en septiembre, pero quien sabe... Igual los milagros existen y todo.